Hoy, 24 de enero, celebramos con gozo y gratitud el Santo de Nuestra Señora de la Paz, y desde esta Cofradía queremos felicitarte, Madre, con el corazón lleno de emoción por todo lo vivido a tus plantas.
La advocación de la Paz hunde sus raíces en la propia liturgia de la Iglesia, que reconoce en María a la Madre de Cristo, Príncipe de la Paz, tal y como proclama el profeta Isaías. En Ella, la Iglesia contempla a la mujer que acogió en su seno al Salvador y que, desde entonces, se convierte en instrumento de reconciliación, consuelo y concordia para el mundo. No hay verdadera Paz sin Cristo, y no hay camino más seguro hacia Él que el regazo de su Madre.
Durante este fin de semana volvemos a sentirte cerca, presente y maternal, culminando la festividad con la jornada de tu Besamanos, donde tantas manos se van acercar buscando alivio, esperanza y serenidad. Están siendo días de oración, de reencuentros y de silencios elocuentes, en los que Granada te contempla repartiendo Paz, como solo una Madre sabe hacerlo.
Hoy queremos darte las gracias por 51 años caminando junto a nosotros, por sostener nuestra Cofradía, por escucharnos en cada súplica y por no soltarnos nunca de tu mano. Gracias por ser refugio en la dificultad, luz en la incertidumbre y fortaleza en los momentos de prueba.
Madre bendita,
hoy más que nunca te pedimos por la Paz en el mundo, por los pueblos heridos por la guerra, por quienes sufren la violencia y la injusticia, y por tantos corazones rotos que necesitan volver a creer. Que tu Paz, Señora, traspase fronteras, derribe muros y transforme vidas.
Quédate siempre con tus hijos, con los hermanos de la cofradía o con cada músico, fotógrafo o periodista que siguen tu camino.Guíanos en nuestro caminar diario y enséñanos a ser auténticos portadores de Paz allí donde estemos.
Feliz Santo, Nuestra Señora de la Paz.
Ruega siempre por nosotros.
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